Cuando no puedo dormir, escribo tratando de recordar quien soy... Abuso de los puntos suspensivos en los textos y en la vida... no tengo Plan B, y el A nunca funciona...
hoy solo se que quiero un gran gran abrazo... y se que estoy perdiendo las cosas que crei mundanas, y ahora se que amo...
Qué pasaría si un día como hoy
o como mañana te encontrara de frente??
Te mirara a los ojos y acariciara tus mejillas...
Tan cerca que oliera tu pelo y tu cuerpo frente a mí...
Que pasaría??
Qué pasaría si un día hoy o mañana o ahora te encontrara de frente,
y no pasando por otro lado, y no viéndote de lejos??
tomara tu mano, viera tu cara, tus ojos...
Y el corazón a mil por hora
Lo puedo imaginar, lo puedo escribir como lo hago ahora
Que pasaría,
Seria bello, sería tan real
Seria tu cara y tu olor y tu sonrisa y tus ojos, viéndome directo
No quiero saber que pasaría
Porque ese momento es lo que quiero
Muchas veces despierto pensando en ti. Es
absurdo. No ocurría muy a menudo cuando estábamos juntos y ahora apareces como
una imagen que me rodea y en la que me pierdo hasta que poco a poco se disuelve
y el día empieza en verdad, libre ya de tu recuerdo…
Mientras la imagen está presente, no siento alegría ni tristeza, nostalgia ni
arrepentimiento. Nada más estás. Quizá esa es tu fuerza durante esos breves
momentos. Supongo, imagino, porque es probable que a ti te ocurra lo mismo.
Nadie se desprende por completo de su pasado. Pero yo no quiero evocarte, sino
tan solo asentar que muchas veces despierto pensando en ti.
Es imposible vivir solo en el presente. El pasado no permanece como lo que fue,
lo vence el olvido, pero su triunfo consiste en una transformación dentro de la
que sus huellas son mucho más poderosas. Si trato de precisar de qué manera me
despierto pensando en ti; al recordar ese momento tengo que corregirme y
asentar que primero no aparece una imagen sino una pura sensación, que además
no es la sensación de nada, sino de algo que reconozco como tu presencia en mí.
Solo entonces alguna imagen se une de pronto a mi reconocimiento. Te veo, pero
¿Desde dónde te veo?, ¿Cómo es posible que te vea si tu no estás? Si lo que veo
al abrir mis ojos, son algunos muebles, las paredes de mi cuarto, las ventanas
cuyas cortinas he dejado abiertas y el árbol más allá y tu ni siquiera conoces ese
arbol, nunca has estado demasiado aquí como para describir mi cuarto, más que
cuando te veo y tu no sabes que te veo? Sin embargo, te veo, absurdo no? Se que
todos somos capaces de imaginar, y entre muchas otras cosas lo que alimenta
nuestra imaginación puede ser el pasado. Pero, ¡Qué extraño es poder verte con
solo imaginarte y sin que mi voluntad intervenga, a la que imagino seas tú!
No se cuál es mi propósito. Ignoro por qué he confesado que muchas veces
despierto pensando en ti. Quizá quiera utilizarte como pretexto para contar una
historia, pero ¿Qué interés puede tener esa historia?¿una historia parte de
esta “Sobredosis Poetica” que nunca lee nadie? ¿Hubo una historia entre tu y
yo?
Tiene que haberla habido porque toda sucesión de acontecimientos va creando una
trama que tu y yo vivimos, tal vez sin darle importancia pero viviéndolo porque
nos atraía estar juntos. No se trata entonces de recuperar nada. Ya te lo dije,
no quiero evocarte. Solo se trata de que algunas veces estás presente y no
puedo dejar de reconocer que hay una historia que fue nuestra historia, aunque no
esté en ningún lado, del mismo modo que yo no sé dónde estás ahora y lo más
probable es que a ti no te preocupe en lo más mínimo, si acaso en algunas remotas
y fugaces ocasiones, donde estoy yo. Eso debe ser lo único que me seduce, que
me atrae y me conduce una y otra vez al deshilvanado tejido de mis recuerdos;
vernos como si ya no existiéramos. Algún día, en efecto, ya no existiremos y
sin embargo, para nadie, para el recuerdo de nadie, los aspectos que nada más
tu y yo podemos saber y a los que tendríamos que considerar como los que forman
nuestra historia, habría sido y en esa dirección son irrevocables, aunque para
lograrlo han pagado el precio, o pagarán el precio una vez que ni tu ni yo
podamos recordarlos, de no tener ninguna realidad. Pero entonces, ¿En dónde se
encontrará su carácter irrevocable? ¿En qué futuro o en qué lugar? ¿En qué
espacio sería el sitio donde el pasado que se ha salido del tiempo se convierte
en presente, a pesar de que, esencialmente, ya no es sino que tan solo fue y
por que fue está en ese espacio que alojará todo lo que alguna vez ocurrió y
que es imposible imaginar pues su dimensión tendría que ser la del infinito
que, como no tiene principio ni fin, no está en ningún lado?
Alguna vez me contaste de tu pasado, también me dijiste que estabas insatisfecha
con tu presente y te negabas a pensar en el futuro. Tenías razón. No sirve de
nada pensar en el futuro. Nadie tiene futuro. Tal vez yo estoy cumpliendo con
una predicción, pero tiene un carácter distinto al de aquel con el que la
hicieron. El presente hace falso el futuro que pretendimos imaginar. Y después
de todo, ¿Qué consecuencia puede tener ser el modelo para un relato? Ninguna.
Siempre se puede negar la veracidad del que te ha utilizado para modelo, porque
la verdad de los relatos no es la de la vida y en ellos todo se compone, se
desfigura, se acomoda para lograr verosimilitud que solo le es necesaria al
relato, de tal modo que el retrato nunca se parece al modelo. Pero bueno,
además, cuando tú me dijiste todo eso, lo único que pude pensar fue que eras
adorable en tu ingenuidad.
Recuerdo el momento en que nos conocimos y me recuerdo viéndote después, vestida
informalmente pero de una manera atractiva, con tu sonrisa sin edad y el pelo semilargo,
con tus movimientos en los que se afirmaba, una secreta coquetería, perno sin
ninguna necesidad de gustar y por lo menos a mi, por lo menos, me gustaste.
Salimos a aquel pedacito de pasto, camellón o como quieras llamarlo solos,
solos tú y yo, sin intermediarios, sin testigos, dos totales desconocidos, uno
para el otro.
Es muy bello contarte a ti lo que ya vivimos, lo que solo tu y yo sabemos, lo
que no necesitas leer ni probablemente vas a leer nunca, pero no estoy muy
seguro de por qué he sentido la necesidad de hacerlo. No estoy trazando tu
retrato, aunque sé que me gustaría que te vieras en ese retrato y al verte
supieras como te veía yo. Ignoro porque quiero hacerlo, del mismo modo que no
sé porque muchas veces despierto pensando en ti.
¿Me interesa averiguar si nuestra historia es una historia y puede contarse
para hacer que le pertenezca a todo el que quiera llegar a ella? No tendría
ningún sentido en relación con nosotros dos, ya que sabemos que nuestra
historia, es sí acaso la historia de una relación que no llegó a ser historia. ¿Pero
lo tendría para lo que fue nuestra relación?
No sé si recuerdes nuestra primera salida juntos, nme refiero a la primera
salida fuera de la prepa y sin intención de tocar guitarras…yo la tengo muy
presente.
Fuiste con un jeans y una polera marrón, que no me gustó. Pero eso no tiene
importancia, porque en cambio me gustó sentirte bajo ella cuando compramos
donas y me dejaste que te abrazara. Acuerdate, cuando me diste aquella rana
verde que ahora esta en el mueble de mi ordenador.
Sé que era delicioso y es más delicioso aún el recordarlo.
¿Por qué te admiraba tanto entonces, por qué me gustabas tanto? No lo sé pero,
bueno. Yo solo quería recordar cuan agradable era estar a tu lado y hacerlo
como una forma de homenaje a las virtudes a las que, probablemente, debes haber
renunciado ahora.
No hubo despedida entre tu y yo. Alguna vez, cuando nos permitíamos imaginar
proyectos irrealizables, después de haber imaginado largamente, era nuestro
placer poder imaginar.
La caja que me diste ese dia hace mucho
es maravillosa. No la he leído desde entonces. La armo y leo de vez en cuando y
me conmuevo al imaginarte escribiéndola, y creo que también, un poco, ante el
recuerdo de aquella tarde luminosa y banal en la que me la diste y por lo tanto
ante tu recuerdo y la unión entre tu y ella.
A partir del recuerdo de ese detalle todo se disuelve y solo que, ahora, al
cabo de tanto tiempo,
Muchas veces despierto pensando en ti.
POR FAVOR PRESTA MUCHA ATENCION A ESTO
QUE TE DIGO: ES IMPORTANTE
HE ESTADO PENSANDO EN TI, RECORDANDO DEL
COMO NOS CONOCIMOS, TRATANDO DE DIBUJAR EL TRAZADO QUE YA JUNTOS HEMOS VIVIDO.
TE QUISE EN EL PASADO, TE QUIERO EN EL PRESENTE, Y HASTA EN EL FUTURO SI ESTAS
CONMIGO.
CUESTA RESUMIR LO FELIZ QUE SOY CONTIGO.
NO ME IMAGINO SIN TU PRESENCIA, SIN TI NO PODRÍA SER LO QUE AHORA SOY, POR
ESTAR A LADO MIO.
TE PREGUNTARAS QUE ES LO QUE SOY?...
VEN DAME UN BESO Y TE LO DIGO,
SI QUIERES TE LO SUSURRO AL OIDO.